NUESTRA HISTORIA

ASOCIACIÓN CHILENA DE DIÁLOGO INTERRELIGIOSO PARA EL DESARROLLO HUMANO


Diálogo y Amistad son las palabras que mejor describen la actividad de ADIR y el espíritu que la anima. 

ADIR es la Asociación del Diálogo Interreligioso para el Desarrollo Humano, nacida de la práctica del diálogo, anterior incluso a que un llamado de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos reuniera a personas de diversas denominaciones, para conformar un Consejo Asesor que diera a luz un Código de Ética que ayudara a la convivencia democrática en los diversos organismos, privados y oficiales, que conforman nuestra sociedad.

Ese ‘Consejo Asesor’ reunió entonces a personas que, en un clima de diálogo respetuoso, al mismo tiempo que elaboraban el Código pedido, fueron creciendo en  conocimiento mutuo, hasta la amistad. Así, descubrieron que la amistad les permitía encontrar las expresiones precisas para describir un amplio campo de entendimiento. En él, hombres y mujeres de distintas cosmovisiones, sin abandonar sus personales fidelidades religiosas y culturales, pueden, no sólo vivir en un mismo territorio, sino colaborar, de manera plenamente libre, en la construcción de una sociedad más preocupada de todos y de cada uno de sus miembros.

La experiencia del trabajo en conjunto, en diálogo y amistad, permite percibir la riqueza de la diversidad, y superar los prejuicios y temores que se encubren en la actitud defensiva, que deriva hacia la agresividad, en la medida en que no se acepta al otro, a la persona distinta. Así nació, al mismo tiempo que el Código de Ética para el diálogo en la Convivencia Democrática, la convicción de que el Consejo Asesor podía transformarse en el germen de una Asociación del Diálogo Interreligioso para el Desarrollo Humano. Recogiendo la rica experiencia de organizaciones afines, nos atrevimos a darle la institucionalidad que le permitiera tener presencia formal en el espacio público.

Nuestros objetivos e identidad han quedado expresados en sus estatutos, del siguiente de este modo:

“La Asociación tendrá por finalidad u objeto promover el diálogo interreligioso entre las distintas confesiones y cosmovisiones existentes en Chile y el mundo, siendo su preocupación fundamental facilitar el diálogo como apertura al otro en calidad de semejante, representar, socializar y defender los principios y fines de la libertad religiosa, como un derecho fundamental transversal a todo miembro de la sociedad, el conocimiento mutuo y la valoración del aporte de cada tradición a la construcción de una cultura de paz, teniendo como horizonte el desarrollo de la persona humana.

Esta orientación asume la pluralidad de opciones y creencias, como una diversidad que enriquece, promoviendo encuentro e inclusión en el espacio público, como herramienta para la consecución del progreso integral de las personas. Para ello se fomentarán actividades a nivel nacional e internacional, en los siguientes ámbitos de acción: seminarios, investigaciones, publicaciones, foros académicos y talleres, promoción y difusión cultural; desarrollo social y comunitario; acciones para la protección del medio ambiente; y en general, todas aquellas que apunten a promover el diálogo interreligioso como instrumento para el progreso de las personas.

La Corporación podrá realizar actividades económicas que se relacionen con sus fines; asimismo, podrá invertir sus recursos de la manera que decidan sus órganos de administración. Las rentas que perciba de esas actividades sólo deberán destinarse a los fines de la Corporación o a incrementar su patrimonio. La corporación reconoce como límites en su accionar el respeto irrestricto al orden público, la ley, la moral y las buenas costumbres”